Alberga a uno de los ejemplares más longevo de alerce de la región. En su interior hay lagos, playas, senderos, campings y la posibilidad de recorrerlo requiere de varios días. Sufre periódicos incendios que afectan un valioso patrimonio de la humanidad.
El naranja de sus flores contraste con el verde brillante de sus hojas.
Alerces, lengas, ñires, cohiues entre las nativas, compiten con los pinos exóticos
Desde muy temprano se escucha sus vocalizaciones y sus largos paseos.
Toman sol y perchan en cercanías de campings y playas
Busca su alimento entre los troncos
Los amancays crecen en grupos, polinizados por los mangangá
Amancay, la flor típica de la región
Otra mutisia, la spinosa. De suave color rosado
Un fiofio (Elaenia albiceps) espia nuestro paso
Alimenta a su cría, con semillas
Infatigable, trepa de un árbol a otro, velozmente.
Sorprendido con el pico en el insecto